2020-04-17T19:59:12+01:0017/04/2020|Etiquetas: , , , |

El COVID-19 está causando un impacto sin precedentes en la economía mundial.  En estos tiempos de incertidumbre económica, las empresas –grandes y pequeñas–se están enfrentando a cambios inmediatos en el comportamiento de los clientes, ya que las ventas de los segmentos de clientes que antes eran históricamente consistentes se han vuelto ahora inciertas e impredecibles.

La imposición de «quedarse en la casa» en todo el mundo ha acelerado los cambios relacionados con el modo en que las personas trabajan, compran, consumen los medios de comunicación y se relacionan con las marcas en general.  Los consumidores que tradicionalmente compraban en las tiendas están migrando a canales móviles y en línea para informarse y comprar.  El contenido digital y de streaming está aumentando.  Se han disparado las ventas de productos de salud y seguridad, así como la entrega a domicilio de las compras realizadas en supermercados y restaurantes.  La industria cinematográfica está generando nuevos ingresos mediante el estreno de nuevas películas que están disponibles a los consumidores a través del sistema pay-per-view y de canales on-demand de sus asociados.

La gran pregunta es ¿qué pasará cuando todo esto termine?  ¿Los clientes regresarán a los patrones de compra anteriores a la pandemia o los comportamientos que se están adoptando ahora se volverán permanentes?  No basta simplemente con sobrevivir a la pandemia… las empresas también deben estar preparadas para adaptarse con rapidez a los cambios de comportamiento para poder crecer y prosperar cuando volvamos a nuestras vidas prepandémicas.

Los consumidores y las empresas se encuentran en un estado de incertidumbre en este momento y tratan de adaptarse a una situación en continua evolución.  Si bien las empresas deben prepararse para un golpe en sus ingresos a corto plazo, también deben poner en marcha un plan para volver a conectar sus marcas y productos tanto con sus clientes como con sus clientes potenciales. Las organizaciones que puedan leer y reaccionar a los cambios de comportamiento mejorarán su capacidad para volver a captar clientes e influir positivamente en la velocidad de recuperación de sus negocios.

Los datos son más importantes que nunca para ayudar a identificar y comprender los cambios de comportamiento –a corto y largo plazo– y poder hacer ajustes estratégicos. Se presentan a continuación algunas sugerencias para utilizar los datos como una ayuda ahora, mientras las empresas se preparan para la economía posterior al  COVID-19:

  • Centralizar la información de los clientes para crear una visión unificada
  • Segmentar a los clientes en grupos clave de audiencia
  • Establecer KPIs para el período prepandémico
  • Comparar los KPIs del segmento de clientes prepandémicos con el período pandémico para identificar cambios de comportamiento
  • Implementar un informe de medidas continuas para detectar rápidamente las tendencias y los cambios en el comportamiento de los consumidores

En tiempos como los actuales, es importante que las empresas continúen comprometiéndose con los clientes para tranquilizar y reducir las ansiedades. Las organizaciones que utilizan los datos para ajustar sus estrategias estarán mejor preparadas para recuperar y aumentar con rapidez su cuota de mercado y las ventas cuando salgamos de la pandemia de COVID-19.