2018-07-10T18:50:14+01:0010/07/2018|Etiquetas: , , |

La biometría facial supone un salto adelante con relación a las huellas dactilares. Se trata de una tecnología desarrollada por primera vez en la década de los 60, pero que ahora está cada vez más accesible al mercado masivo, tanto para su aplicación con el fin del cumplimiento de la ley como para su uso por parte de consumidores privados. Los estudios indican que la biometría facial será el futuro de la identificación segura. Incluso emergente, el valor de esa industria podría llegar a los 7.760 millones de dólares hasta 2022.

 El crecimiento del mercado mundial de  reconocimiento facial debe ser impulsado por varias razones, como la creciente necesidad de vigilancia y monitoreo perfeccionados en lugares públicos y el uso creciente de tecnologías de reconocimiento facial tanto en las industrias como en el gobierno. La tecnología aún es cara, pero gana fuerza gracias a grandes empresas que trabajan con modelos denominados open source, es decir, cuyos códigos de tecnología están abiertos para cualquiera que quiera trabajar con ellos.

 ¿Pero sabe cómo funciona la biometría facial?

La biometría facial es una tecnología orientada a la medición de los datos biométricos de una persona. En el caso de la cara, se puede medir la distancia entre los ojos, el tamaño de la nariz, la altura del rostro… en fin, una serie de informaciones que se pueden calcular a través de algoritmos. Esos algoritmos son los que definen e identifican las diferencias y singularidades de las personas.

Otra característica de reconocimiento facial es la practicidad, por tratarse de una tecnología menos invasiva y fácil de aplicarse, ya que después de todo, prácticamente todos los ciudadanos tienen un smartphone hoy en día.

Valid cuenta con una herramienta innovadora de alta tecnología de reconocimiento facial que garantiza precisión en la identificación . La solución ya está operativa en un banco privado de Colombia y garantiza una autenticación segura en la app de la institución gracias al recurso liveness detection que lleva incorporado, un sistema que analiza indicios de “prueba de vida” para garantizar que la comparación se haga a partir de la imagen de una persona viva y obtenida en vivo.

Pero cuando uno piensa en seguridad, no existe una tecnología absoluta. Lo mejor es una combinación entre éstas. Solicitar las huellas dactilares y la biometría facial de una persona es la manera más segura de garantizar la fiabilidad de las transacciones: al identificar un empleado, validar una transferencia bancaria, validar el acceso a un sistema y muchas más.

 La gran noticia en medio de todo esto es la evolución. Mientras se discute la disminución de la privacidad en los días de hoy, es innegable que caminamos hacia un mundo digital más seguro. Empresas como Valid invierten cada vez más en soluciones fiables y complementarias de identificación de personas, transacciones y objetos. Ya sea usando la las huellas dactilares o el iris del ojo.

Fuentes:

Portal: marketsandmarkets.com (Noviembre de 2017)

TV: Mundo S/A – Globo News (Mayo de 2018)