2019-09-06T17:12:36+00:0006/09/2019|Etiquetas: , , |

Por: Kevin Freiberger, Director de Programas de Identidad de Valid

El Departamento de Educación del Estado de Nueva York prohibió las pruebas de software de reconocimiento facial en las escuelas pocas semanas antes de la fecha programada para que empezaran. Esto sucede a pesar de las garantías dadas por el Distrito Escolar de Lockport City de que solo ingresaría en el sistema la información de amenazas significativas, como por ejemplo, de estudiantes suspendidos o expulsados y agresores sexuales.

Lo que respaldó la decisión final fueron las protestas tanto de padres preocupados como del Sindicato de Libertades Civiles de Nueva York (NYCLU, por sus siglas en inglés). La hesitación en el uso del reconocimiento facial se centró en los protocolos y las protecciones de la tecnología y si se contaría con la preparación adecuada para su uso en un entorno público con una población en la que predominaban menores de edad. El NYCLU llegó a decir que la tecnología de reconocimiento facial en las escuelas es una invasión de la privacidad, comprometiendo los derechos de los estudiantes, de los profesores, de las familias y de la comunidad.

Pero el Distrito Escolar de Lockport City todavía no se ha dado totalmente por vencido. Las discusiones todavía están en curso, incluso después de que decisión al respecto se hizo pública.

El distrito escolar tiene una tarea difícil por delante. Sin embargo, no es imposible convencer al público y a los padres de lo que nosotros, quienes trabajamos en el sector, sabemos que es cierto: que la tecnología de reconocimiento facial tiene el potencial de ser muy beneficiosa. De hecho, con una retórica más informativa y con conversaciones abiertas, los líderes del área pueden desmitificar los estereotipos negativos y abrir el camino para las futuras soluciones de seguridad que puedan mantener a nuestros hijos a salvo. En primer lugar, eso significa asegurar a los padres que los datos de sus hijos están seguros.

¿Cuánto riesgo adicional existe al permitir que las escuelas capturen una foto por la única razón de mantener seguros a los niños?

Los padres se sienten aprensivos cuando se trata de la información personal de sus hijos. Y, con aplicaciones como TikTok, Snapchat y Facebook, el número de entidades tecnológicas que ya poseen fotos de niños sigue creciendo.

Asimismo, el éxito viral de FaceApp este verano ha enseñado a usuarios de todo el mundo una lección que podría afectar la forma de encarar la tecnología biométrica en el futuro. La política de privacidad de FaceApp (que es poco probable que los usuarios lean) informa que recopila y almacena las fotos de los usuarios. Y al usar la aplicación, los usuarios optan por dar a FaceApp permiso «perpetuo, irrevocable, no exclusivo, libre de derechos de autor, en todo el mundo» para usar las fotos para todo y cualquier propósito. Con titulares como este en todos los medios de noticias, no es sorprendente que los padres tengan dudas en aceptar otras tecnologías de reconocimiento facial, lo que es una vía adicional para compartir información personal.

Sin capacitación ni instrucción al respecto, la mayoría de las personas no tienen la confianza suficiente para saber cuándo están poniendo en peligro sus datos personales. ¿El resultado? Rechazan de primera cualquier cosa que sea similar, aunque remotamente, a algo como «Gran Hermano». Los posibles desarrolladores de la tecnología de reconocimiento facial deben dejar claro que el software no explota la información personal de los estudiantes.

Los sistemas de reconocimiento facial bien diseñados segmentan los datos biométricos a partir de información de identificación personal (PII por sus siglas en inglés), tales como nombres, direcciones y fotos de origen. Esto significa que la PII se almacena totalmente por separado de los datos biométricos. Sin la información personal y las fotos de origen que identifican los conjuntos de datos, esos datos biométricos en sí mismos no proporcionan mucho valor a los ciberdelincuentes.

Por otro lado, las escuelas y otras entidades gubernamentales estadounidenses no están usando estos sistemas en la vigilancia masiva. Las políticas de privacidad Opt-in son críticas y deben indicar claramente dónde se almacenan las fotos y quién tiene acceso a estas para disipar cualquier duda acerca de que las fotos puedan o no compartirse con terceros o que otros entes gubernamentales no aprobados las usen.

La tecnología de reconocimiento facial ofrece más valor que la simple seguridad

Más allá de su papel como una solución de seguridad, el reconocimiento facial también tiene el potencial de añadir valor real a algunos aspectos traspasados del sistema educativo. La tecnología de reconocimiento facial puede controlar la asistencia, actuar como un sistema de punto de venta (POS, por sus siglas en inglés) en el comedor y proporcionar seguridad adicional en eventos extracurriculares como bailes y juegos deportivos. Explicar cómo la tecnología de reconocimiento facial puede mejorar significativamente la calidad de la experiencia de los estudiantes, modernizar las rutinas de los educadores al controlar la asistencia y notificar a los padres cuando los estudiantes llegan a la escuela, es una excelente forma de familiarizar a la comunidad con la tecnología fuera del campo de la seguridad.

No todos los padres tienen el lujo de trabajar en el sector de la biométrica o contar con un conocimiento complejo de cómo funcionan estos sistemas. Por ese motivo, aquellos de nosotros que poseemos ese conocimiento tenemos el deber de instruir al público y proporcionar un medio para comprender el valor que ofrece esta tecnología, por ejemplo, para proteger a nuestros hijos cuando están en sus aulas». Con explicaciones cuidadosas y bien articuladas, todos podemos enfocarnos en proveer soluciones más completas para mantener nuestras escuelas y comunidades seguras y protegidas.

 

Acerca del autor

Kevin Freiberger es Director de Programas de Identidad y Gestión de Productos en Valid, donde dirige un equipo que crea y entrega soluciones de gestión a larga escala y soluciones de combinación de biometría para empresas públicas y privadas.