2019-10-09T16:47:11+00:0009/10/2019|Etiquetas: , |

Por Javier Cortés Sainz, RENA Banking Sales Director de Valid.

Actualmente existe una preocupación cada vez mayor por cuidar el medioambiente en todos los sectores. La tendencia de hacer desaparecer el PVC de muchos de los productos que utilizamos diariamente es una realidad, de hecho los gobiernos están presionando a las empresas para que sustituyan el PVC por materiales 100% biodegradables y que su uso reduzca la huella de CO2 durante el proceso de fabricación. En el sector de los Medios de Pago y más concretamente en la evolución de la tarjeta bancaria, existen 3 tendencias principales para reducir el impacto medioambiental de la tarjeta bancaria convencional:

  • Materiales iguales o más duraderos que el PVC y que su huella de CO2 sea menor para así reducir el volumen de tarjetas fabricadas cada año.
  • Materiales 100% Biodegradables (PLA, PET-G o BIO PVC) y que su huella de Co2 sea considerablemente inferior al PVC.
  • Digitalización de las tarjetas bancarias

En Europa estamos apoyando a las Instituciones Financieras en estas 3 iniciativas. En Valid disponemos de casos de éxito tangibles en la fabricación de tarjetas bancarias con materiales 100% biodegradables. Este año hemos fabricado un volumen considerable de tarjetas de banda magnética VISA Prepaid con material PLA, que es un material biodegradable en su totalidad, compuesto principalmente por ácido poliláctico (PLA), un bioplástico que se obtiene a partir de almidón de maíz. El resto de componentes de la tarjeta son biomasa. Las tarjetas de este material tienen una duración aproximada de dos años, lo que la convierte en un material idóneo para las tarjetas prepago, cuya caducidad máxima también está fijada en dos años. Además de ser biodegradables, este tipo de tarjetas tienen un proceso de fabricación distinto que reduce a la mitad la huella de carbono que provoca su fabricación y supone la reducción de prácticamente la mitad del CO2 emitido a la atmósfera: frente a unas emisiones de 30 kilogramos de CO2 del PVC de los antiguos plásticos, se pasa a una huella de 15,5 kg por cada 1000 tarjetas. Cuando las tarjetas PLA llegan al final de su ciclo de vida pueden ser destruidas de múltiples formas sin impacto medioambiental. Por otro lado también se están homologando materiales ecológicos similares al PLA pero con mayor durabilidad, como puede ser el PET-G, para tarjetas Dual Interface, con lo que podría reemplazarse todo el parqué de  tarjetas bancarias por productos libres de PVC y 100% biodegradables y con huella de CO2 mucho menor que la actual.

Para saber cómo podemos ayudarle en la producción de tarjetas bancarias y tarjetas de regalo biodegradables, contacte con Valid en: info@valid.com.